lunes, 10 de octubre de 2016

Lo que te han hecho y lo que no

Oh, tú, su gran amante errante, le haz embargado el alma por horas y quién sabe por cuánto lo seguirás haciendo. Créeme, ella ha intentado ayudarte, no sabía a quién recurrir, no poseía información alguna, pero solo recibió burlas, nadie está nunca contento, ni conforme con el actuar de otro, siempre hambrientos de alguien a quien consumirle las ilusiones. Sí, puede que ella haya podido hacer más, pero no le quedaban  fuerzas para ello, con toda su voluntad se levanta día tras día diciéndose que vale la pena, y noche tras noche regresa a su cama deseando morir.
Sería fácil quedarse a esperar los buses en otro lado pero no lo hará,mañana pasará junto a ti, como las otras ocasiones, y si aún estás,otra vez te dejará una flor.

domingo, 9 de octubre de 2016

A mi fiel amado.

     Ella no recuerda realmente si él había estado ahí desde siempre o tan solo lo estuvo aquella vez, pero le pareció que habían estado compartiendo sus vidas desde el inicio de estas. Dobló por la misma esquina y la brisa de cada vez no estuvo ausente, eso la hacía sonreír a gusto, cruzó la calle y comenzó a acercarse lentamente al borde de la vereda para cruzar otra vez, esperando el semáforo, su mirada se cruzó con la de él, o puede que no, puede que él nunca se haya percatado de su presencia, nunca, ni en el final. Pero a ella le pareció que pudo haber sucedido, se puso nerviosa al verlo bacilar entre cruzar o no la calle, entre seguir adelante o retroceder, pero no hubo tiempo de decidir, otro tomo la resolución en su lugar y pasó sobre él. A Gabrielle se le cortó la respiración y abrió su boca como preludio del grito, lo vio rodar e intentar sobreponerse pero las ruedas traseras terminaron lo que las primeras habían comenzado, y ahí quedó, tendido a media calle, sufriendo espasmos y desangrándose. Ella gritó, gritó y se tapó el rostro "No otra vez" pensó, sintió que eran sus huesos los que se rompían y sus entrañas las que explotaban en su interior, sus costillas se quebraron y de su boca salía sangre invisible,. Giró un vez sobre su eje mientras el bus se alejaba y sin esperar mucho se lanzó corriendo hacia él, el semáforo estaba en verde para los vehículos pero nada importó, comenzó a gritar pidiéndole perdón "Lo siento" dijo una y otra vez mientras su saliva y sus lágrimas se derramaban sobre él, aún vivo, aún retorciéndose, respirando bruscamente, peleando, pidiendo ayuda para vivir o morir, eso ella no lo sabría nunca. Comenzó a acariciarlo, en su cabeza y su cuello, lloraba sobre su cuerpo, y nadie hacía nada.
       Se sintió sucia, asquerosa, indigna de tocarlo, sentía ser la culpable de aquello, todos quienes hubiesen alguna vez cometido un crimen de ese tipo estaban dentro de ella en ese momento. La sangre no dejaba de emanar y en su mente intentaba recordar todos los hechizos de sanación que supiese, pero ninguno correspondía a regenerar tales heridas.
      Los buses aparecieron otra vez y se acercaban a ella y a su amado desconocido, ella hacía señas para que desviaran, como años antes lo había hecho, las mismas señas, el mismo rostro lloroso, la misma suciedad y la misma culpa en su alma. Se estaba desmoronando exactamente igual, y los buses, una vez más le hicieron caso. "Qué bueno es ser así, tener este cuerpo, me ven y me esquivan, me hacen caso, me consideran viva."
     Sin saber qué hacer, decidió sacarlo de ahí, lo tomó de sus extremidades inferiores y comenzó a jalarlo, no pudo, estaba tan delgado, era tan liviano, sus propias manos eran trampas para osos, le haría más daño. Pero gritándole por perdón una vez más, lo tomó y lo arrastró a la vereda intermedia entre las dos vías de automóviles, donde lentamente lo acomodó. Un par de veces se calmó y lo toco cerrando los ojos, habría vendido su alma por ser capaz de absorber su dolor, sentirlo ella y darle paz a él, comerse todo su sufrimiento y sentirlo en cada fibra de su cuerpo con tal de darle descanso, dos veces lo intentó y dos veces fracasó. No tenía ese poder.
      Se puso de pie junto a él y al ver que ya no se sacudía pero el hecho de que aún pestañeara le hizo entender lo poco que le quedaba de vida, cruzó las calles y arrancó flores y ramas de un arbusto para dejarlas junto a él. "Te amo, perdóname por no haberte cuidado, te amo, siempre lo haré, lo siento..." se repetía una y otra vez sin saber a quién realmente se lo decía.
    Sintiéndose ya inútil, monstruosa, hipócrita, una escoria, lo dejó. Hizo parar un bus y se subió, sus manos temblaban notoriamente, pero pagó su pasaje y se sentó. Siguió llorando hasta que sus ojos quedaron hechos un desastre y la gente la miraba.
    "Estoy en mi derecho, miren lo que quieran, lloraré lo que quiera llorar, nadie lo impedirá, lloraré por él, y por aquellos a los que no he visto"
      "Vida de perros, nada que hacer" le dijo una mujer. Qué repugnante comentario, era el perro de nadie, el perro de la calle, el perro de ella.

jueves, 6 de octubre de 2016

En una mañana perfecta...

Se despierta con el cuerpo relajado, los músculos no le duelen, es genial cuando luego de entrenar logra elongar apropiadamente y su cuerpo recupera la elasticidad adecuada. Se estira y por la fibra del visillo que cubre la ventana el sol le llega al rostro, suave,aún es temprano, tengo o no cosas por hacer la alarma sonará a las ocho en punto de la mañana, un buen día debe comenzar temprano, de lo contrario uno se queda con gusto a poco. La habitación está ordenada, todo en su lugar, ropa prolijamente doblada y apilada, libros organizados por tamaño, el basurero sin basura, la alfombra limpia,no hay ni pizca de polvo en los muebles, en el velador junto a la cama no hay más que el vaso de la noche anterior, con un poco de agua. Se incorpora y las frazadas las retiran sin problemas porque el día anterior la hizo perfectamente. Prende el notebook porque fue capaz de apagarlo como se debe antes de dormir, no fue necesario quedarse hasta las tantas de la madrugada, esperando a estar lo suficientemente idiotizada en internet hasta el punto de parecer autómata para luego tener energía tan solo para cerrar el note y con suerte apagar la luz. Busca algo en youtube, algo que vaya con el momento del día, puede ser David Bowie... Baja con el aparato en las manos y sale al patio para, aún sin siquiera haberse lavado la cara, dar el buenos días a su perrita, esa flamante quiltra de dos años que encarna lo más lindo de la vida, inocencia y amor. Le limpia los ojos y le da besos, revisa su alimento y agua, le da su galletita matutina y regresa a su casa, ahora sí se lava las manos y la cara, es una pérdida de tiempo hacerlo antes ya que tendría que repetirlo después de jugar con el perro. El primer piso no está tan ordenado, podría limpiar los muebles después de desayunar, como hacía antes, para que todo tenga buen olor. Revisa el refrigerador para ver cuántos yogurts le quedan y lo mismo con el cereal, en la frutera queda la última manzana, deberá comprar más en la tarde. Pica la fruta y la mezcla con el cereal integral luego vierte el yogurt y mezcla otra vez. Saca las galletas de la despensa, seis, y les pone...queso crema será hoy, ayer fue palta. Pone el hervidor para luego tomar un té de menta o una simple limonada Y mientras espera, busca en youtube más música, ella tiene mucha ya descargada pero no es lo mismo, youtube es más inmediato, no es necesario buscar por carpeta para hayar alguna canción.Ahora será la mezcla de música añeja como la llama, Alphaville, Modern Talking, Scorpions, James Brown etc. La música de anime la deja para después, hoy saldrá a correr temprano, poco, no más de media hora no quiere agotarse para luego ser capaz de regresar y salir inmediatamente otra vez, con su perrita, competir con ella en velocidad siempre cansa mucho más. El desayuno es riquísimo, el pan de verdad es fácil de suplir o eso cree. De pronto quiere blues, Thrill is gone, de B.B. King siempre es la primera en escuchar. Lava la loza sin dejar correr el agua en exceso, sabe que no sirve de nada en comparación con la cantidad que es usada en regadíos de bambú y de otra clase para mantener la sobreexplotación del ganado, así como tampoco sirve hacer lo más corta posible la ducha, pero qué diablos, quiere silenciar su consciencia. Es su forma de pedir perdón al mundo. El vegetarianismo es bueno pero ser vegana es mejor aún, lástima que la consciencia no le pese tanto o que su voluntad falle. Se asea y prepara, apenas son las 10 pero es mejor ahora que después, las zapatillas siempre son tan maravillosas. Pone en pause la música y cierra las ventanas del buscador para apagar el notebook, se cuelga el mp4 al cuello, se pone los audífonos y sale a despedirse de María Luisa, siempre meve frenéticamente su cola de conejo, le da un beso en la frente y sale del patio, siempre le da pena salir de casa por la forma en que el perro la queda mirando, como diciendo: ya me dejas otra vez? ...

Gabielle

      Gabrielle es una chica que bien podría ser un chico, las emociones no dependen del género biológico. Le preguntó a su amiga qué era la identidad de género y a pesar de que se supone ella debe manejar esas cosas, no supo responder, como muchas otras veces, cero capacidad de discriminación y condensación. Cómo le desesperan ese tipo de cosas. Sufre de exceso de pasado por lo que le gusta la noche, es el tiempo en el que el ayer y el mañana están en el limbo, se siente poderosa y a la vez expuesta.
     Es masoquista, no se decide porque no quiere aunque sabe que tiene lo necesario prefiere fingir demencia. Tan solo de vez en cuando moja las zuelas de sus zapatos para dejar huella en el asfalto, avanza sin mirar y cuando ya no se marca el cemento se detiene para mirar hacia atrás a contemplar cómo su recorrido va desapareciendo, tan fácilmente como fue el caminar. De eso se trata todo, lo que viene fácil, fácil se va, como dice la canción de Queen. Gabrielle ya no es una chica, pero nunca será una mujer, más cerca está de ser un hombre