Oh, tú, su gran amante errante, le haz embargado el alma por horas y quién sabe por cuánto lo seguirás haciendo. Créeme, ella ha intentado ayudarte, no sabía a quién recurrir, no poseía información alguna, pero solo recibió burlas, nadie está nunca contento, ni conforme con el actuar de otro, siempre hambrientos de alguien a quien consumirle las ilusiones. Sí, puede que ella haya podido hacer más, pero no le quedaban fuerzas para ello, con toda su voluntad se levanta día tras día diciéndose que vale la pena, y noche tras noche regresa a su cama deseando morir.
Sería fácil quedarse a esperar los buses en otro lado pero no lo hará,mañana pasará junto a ti, como las otras ocasiones, y si aún estás,otra vez te dejará una flor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario